jueves, 13 de marzo de 2008

La Mierda


Dícese del producto marrón maloliente que los traseros humanos desechan al menos una vez al día para alimentar a los tigres. La mierda no tiene ningún uso conocido, salvo la de enmarranar los ríos y dar por saco (excepto en la presentación porro).
La mierda va íntimamente asociada al acto que llamamos "cagar". Cagar proporciona grandes gozos a todo ser que lo realiza, por ello la mierda, o pisar una mierda, es sinónimo de felicidad eterna. Si el olor te persigue en la suela de tu zapato, eres afortunado, pero descálzate antes de meterte en la cama.
No se puede decir exactamente cómo es una mierda. En general, el prototipo de mierda es marrón, con forma de cilindro chusco, huele mal, y deja restos cuando tiras de la cadena. Sin embargo, hay mierdas líquidas, que suenan "fssssch" cuando caen al agua, y mierdas muy sólidas, que suenan "clac" cuando caen, y dejan el retrete con un diseño marrón.
Con la mierda ocurren cosas curiosas. Por ejemplo, la mierda huele mal, pero a todo el mundo le encanta el olor de su propia mierda. Además, la gente observa atentamente su mierda antes de tirar de la cadena, o al limpiarse el culo, que es por donde sale la caca. En cambio, se considera de mal gusto hacer oler a los demás tu mierda, o enseñársela, aunque sea una auténtica obra de arte.
También es curioso la moda de revolcarse en la caca, con la excusa de que es barro, y es bueno para la piel. Es una bonita manera de vender mierda a precio de oro. Todo un negocio.